Nací en un pueblo de Murcia en 1997 y nunca fui muy amiga de quedarme quieta. Mientras otros tenían claro que querían ser astronautas, yo ya intuía que lo mío era vivir muchas vidas. El cine y el teatro me atraparon pronto… y no me han soltado.
A los catorce años empecé a formarme con Cristina Alcázar y descubrí lo que era estar delante de una cámara. Y ya está. Ahí me quedé. Me gradué en la ESAD de Murcia en 2021 y ese mismo año me vine a Madrid. Desde entonces, entrenar es parte de mi oficio: Javier Hernández-Simón, Juan Codina, Santi Senso, Carlos Sedes, Timbre 4, Central de Cine… si hay que trabajar, se trabaja.
He formado parte de Las que no pudieron huir (dir. Javier Hernández-Simón) en el Teatro Fernán Gómez y de Actos Íntimos (dir. Santi Senso), montajes de gran intensidad y compromiso escénico que han marcado mi recorrido. En audiovisual he participado en distintos cortometrajes, entre ellos Horizonte en llamas, una crítica a la política actual donde interpreto un personaje con carácter, fuerza y posicionamiento claro. Me interesan los personajes con conflicto, pensamiento propio y energía alta.
Actualmente estoy cursando un máster de interpretación centrado en la técnica Michael Chejov, donde estamos inmersos en la creación de una pieza original que estrenaremos en junio. Un proceso muy físico, imaginativo y de investigación profunda sobre la presencia y la energía en escena.
Tengo formación en esgrima y lucha escénica, canto y danza. Me muevo bien en la intensidad, en el riesgo y en los lugares donde pasan cosas.
Sigo buscando personajes que incomoden, que vibren y que tengan algo que decir. Y en el camino, intento disfrutar cada ensayo, cada rodaje y cada historia que me permiten contar.